migración

Desde el siglo pasado las migraciones constituyen un importante fenómeno político y social y es importante señalar la poca diferencia existente entre los procesos migratorios de hace cincuenta años y los de ahora (mejora económica o de las condiciones de vida, reunificación familiar y/o violencia). Si bien la migración en sí misma no conlleva vulnerabilidad física o emocional, esta dependerá mucho del contexto en el cual se desarrolla y de la cultura de acogida.

Migrar es un proceso complejo cargado de expectativas y duelos entre los cuales podemos incluir: la separación de la familia, la lengua, la cultura, la red social, el paisaje, los colores, los olores… Como resultado surge una modificación de la identidad y del sentido de pertenencia.

Durante el proceso migratorio es posible encontrar momentos de adaptación y descompensación, también importantes cambios emocionales ligados a la maternidad/paternidad dentro de la nueva cultura.

Algunos temas frecuentes de consulta son:

  • Síntomas de ansiedad, estrés.
  • Insomnio.
  • Tristeza.
  • Dificultad para seguir adelante.
  • Dificultad de adaptación a la nueva cultura.
  • Racismo, percepción de xenofobia.
  • Dudas respecto al embarazo, parto y post-parto en el nuevo país.
  • Dudas respecto a la crianza en la nueva cultura.
  • Dificultad para establecer una nueva red social.
  • Dificultad de afrontamiento de los retos que supone el proyecto migratorio.